Leonora Carrington

leonora carrington (2)

Podríamos centrar este texto única y exclusivamente en la vida de Leonora Carrington como la pareja del famoso pinto surrealista Max Ernst.Pero no vamos a hacer tal cosa, su vida y su obra son suficientemente interesantes para dedicarle un tiempo. Leonora Carrington se pasó la vida huyendo… Cuando era apenas una niña estudiará en los mejores colegios, sus padres eran de una familia de clase acomodada, estudios en Italia, etc. un recorrido por los mejores colegios de los que es expulsada una y otra vez. Su rebeldía será una de las cualidades que aparezca constantemente a lo largo de su vida. Cuando cumple 19 años (1936) se escapa, una de las numerosas veces que lo hace, huye a Londres a una escuela de arte. Un año después conoce a Max Ernst, se enamoran y se marchan juntos, de nuevo una especie de huida ya que él estaba casado, le doblaba la edad, y la familia de ella no veía la relación con buenos ojos. En 1939 él es detenido y llevado a un campo de concentración. Ella sufre un shock, una especie de crisis nerviosa y de nuevo, una de las constantes de su vida, se produce la huida, esta vez una huida que marcará su vida y su arte para siempre.

Como decíamos Leonora escapa, se va a España, su padre la ingresa en un psiquiátrico en Santander, donde le dan el alta tres meses más tarde según algunas teorías; según otras, ella consigue escapar, su padre quiere volver a ingresarla en otro psiquiátrico y de nuevo se marcha, esta vez a Lisboa. Una vez allí se esconde en la Embajada Mexicana, allí conoce al escritor Renato Leduc con el que se casa, para muchos fue un matrimonio de conveniencia para conseguir los papeles, después de una estancia en Nueva York se trasladan a México donde vivirá hasta su muerte. Leonora se separa de su primer marido y dos años después se casa con Emerico Weisz, fotógrafo compañero de Robert Capa. En México vive por fin una vida tranquila hasta que en 1968 es señalada como la inspiradora de las revueltas del 68 y por miedo se va a vivir una temporada a EEUU, aunque vuelve finalmente a México donde vive hasta el momento de su muerte en 2011.

Como decíamos al principio de este post su vida y su obra son suficientemente interesantes como para hablar de ella misma y no como pareja de. Leonora Carrington fue pintora, escultora y escritora surrealista, desarrolló una interesante carrera, será muy bien considerada en el círculo surrealista exponiendo con ellos en París, Amsterdam, además fue una mujer firmemente comprometida, formó parte del movimiento de resistencia antifascista lo que le traería algún problema… Será también gran defensora del derecho de las mujeres llegando a participar en la formación del movimiento feminista en México. Una vez en México se relacionó con los artistas surrealistas en el exilio como Buñuel o Remedios Varo.

Finalmente hay que decir que aunque Leonora huyese de su familia no pudo ignorar sus raíces, sus personajes tiene una gran influencia de la mitología celta (su padre era inglés, su madre y cuidadora eran irlandesas), todo esto fusionado con el mundo de los sueños (después de su paso por el surrealismo) y el mundo mitológico mexicano. Hay que destacar en su trabajo la dimensión mágica, los sueños, pero al mismo tiempo podemos ver también la influencia de sus viajes y estudios en Italia, sus obras recuerdan a veces a artistas (El Bosco) y técnicas renacentistas (el temple). Otra de las influencias que podemos percibir en su trabajo es su pasión por la Alquimia.

Una de las frases más significativas que dijo Leonora, y que definen muy bien su vida y su obra, pero sobre todo su actitud, ante el mundo es esta: “Jamás me consideré una femme-enfant como André Breton quería ver a las mujeres. Ni quise que me entendieran así, ni tampoco intenté cambiar a los demás. Yo caí en el surrealismo porque sí. Nunca pregunté si tenía derecho a entrar o no”.

Más información:

Leonora Carrington. El juego surrealista. Trailer (vídeo)
Entrevista con Leonora Carrington (vídeo)
Artículos en elpais.com
Artículo en lavozdegalicia.es

Galería: