Bas Jan Ader a la deriva

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¿Qué ocurrió en el viaje que realizó Bas Jan Ader? ¿Su trágico final fue un accidente terrible o una despedida premeditada? O incluso, como algunos siguen creyendo, ¿el artista podría seguir vivo alejado del mundo y sobre todo del arte?

Si tuviésemos que escoger una sola palabra para resumir la vida de Ader sería deriva. Cuando Bas Jan Ader, artista conceptual holandés, decide marcharse de su ciudad natal, comienza su viaje de forma improvisada y con apenas 19 años se marcha haciendo autostop, llegando a Marruecos. Allí decide embarcarse como marinero camino a América, este barco naufraga cerca de la costa de California, por lo que Ader se instalará en los Ángeles.

En este lugar es donde comienza su trayectoria artística, los años 70 fueron fundamentales en su carrera, sus performances, sus vídeos y fotografías harán de él un artista reconocido hoy en día.

Ader consiguió hacerse un hueco en la historia del arte no sólo por su trágica historia sino por sus vídeos y fotografías, en los que se caía una y otra vez de diferentes lugares, podemos ver el famoso vídeo de Ader pedaleando en Ámsterdam cayéndose en bicicleta al canal, u otro en el que el artista está colgando de un árbol del que acaba cayendo a un río. Todas estas imágenes que podrían en un primer momento resultarnos humorísticas nos dejan sin embargo una sensación amarga y llena de melancolía. Consiguió hacer de la caída una obra de arte, algo profundo sobre lo que reflexionar, la caída como metáfora de la lucha del hombre por conseguir aquello que quiere, sus reflexiones filosóficas, sus vídeos nos llevan a pensar en conceptos como la gravedad, lo poético y lo sublime.

Podemos ver también en su trabajo una clara referencia a la historia del arte, por ejemplo en su obra Flowerwork el artista hace referencia en un vídeo en el que arregla unas flores, creando un ramo con colores que nos recuerdan los cuadros de Mondrian, en otra de sus obras como On the way to a new Neoplasticism Ader aparece acostado en el suelo con elementos rojos, azules y amarillos haciendo de nuevo referencia a Mondrian.

Lo sublime, la melancolía etc también es un elemento presente en toda su obra, en The elements no podemos evitar pensar en las pinturas de Friedrich.

Uno de sus vídeos más conocidos, y en el que vemos otro de los referentes constantes en su trabajo, el agua, es The boy who fell over Niagara Falls. Este video nos muestra al artista leyendo una noticia de un periódico sobre un niño que se cae en las cataratas y sobrevive, Ader lee sentado en una silla mientras bebe un vaso de agua lentamente, al finalizar la noticia, finaliza el vaso de agua y se marcha.

A pesar de la gran calidad de su trayectoria artística, lo que nos lleva hoy a hablar de él es su obra inacabada In search of the Miraculous. Esta formaba parte de un tríptico, la primera parte ya estaba realizada, la segunda consistía en un viaje del artista, para esto, Ader embarcaría en el Ocean Wave, un pequeño velero y trataría de atravesar el Atlántico. Para muchos este viaje era una forma de recordar su llegada a América desde Marruecos en un barco llamado Felicidad.

En 1975 comienza su viaje, pero meses después de su partida su barco es encontrado por un pesquero gallego, en el barco sólo quedaba el pasaporte. El barco es trasladado por los marineros A Coruña, donde tiempo después vuelve a desaparecer, no sabemos que fue del barco y el cuerpo de Ader tampoco apareció nunca.

Todo esto acrecienta la “leyenda” y es que desde su desaparición hay numerosas teorías, una de ellas afirma que Ader salió de puerto con la idea de no volver jamás, como una especie de suicidio, esta teoría tiene todavía más peso después de que el hermano de Ader encontrase en su escritorio el libro The strange last voyage of Donal Crowhurst, en el que un marinero sale a navegar alrededor del mundo y enloquece y más tarde muere.

Otra de las teorías mantenidas por muchos de sus alumnos se basaba en la idea que Ader fingió su propia muerte, y ahora vive en otro lugar, con otro nombre alejado del mundo artístico.

Lo único que es seguro es que Bas Jan Ader desapareció con 33 años realizando un trayecto que reflejaba y resumía toda su obra. El viaje, la caída, la soledad, la relación del hombre con el medio, y sobre todo el intento de conseguir una proeza, que a veces nos puede llevar al fracaso y hacer que caigamos pero Ader insistía en que aunque caigas te tienes que levantar y volver a intentarlo.

Más información:
Web oficial
Wikipedia

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