Francis Alÿs

“A veces hacer algo no conduce a nada” esta es una de las frases que puede resumir el trabajo de Francis Alÿs. Este artista belga estudia arquitectura hasta que en el año 1987 un viaje cambiará toda su vida, y es que cuando tiene treinta años decide viajar a México y allí comienza su actividad artística.

Su obra no se centra en un solo campo, es una mezcla de diferentes artes: pintura, fotografía vídeos, performances… Alÿs no es un artista que cree sus obras encerrado en un taller, sino que necesita salir a la calle. Su principal lugar de creación y de inspiración, su laboratorio, son las diferentes calles de la ciudad de México.

Es común que Alÿs deje sus obras inacabadas, sus dibujos y demás obras pueden pasar años en su taller, y así puede volver sobre ellas, para retomarlas y modificarlas en cualquier momento, incluso a muchas de sus obras les va cambiando los títulos con los años. Esto se debe a que una de las características fundamentales en su trabajo es potenciar el proceso  de creación antes que la obra misma.

Otra de las constantes en la obra de este artista belga es el acto de caminar, hay muchos artistas que utilizan el viaje y el camino como metáfora en sus obras, en su caso el acto de caminar  funciona como una parábola, que se entrecruza con otro factor determinante en su trabajo como es lo anecdótico. Utiliza la anécdota como punto de partida, un tema aparentemente superficial que nos lleva a entrar en algo más profundo como puede ser la política, la urbe, o el papel del artista.

Como ejemplos del acto de caminar  tenemos muchas de las obras más representativas en la trayectoria artística de Alÿs, destacamos por ejemplo The Leak (1995) donde el artista recorre las calles de Sao Paulo llevando en su mano un bote de pintura agujereado que a su paso va dejando un rastro de pintura. Esta misma idea pero con un trasfondo político la podemos encontrar en su obra del año 2004 Línea Verde hablando sobre la famosa línea Verde de la frontera de Jerusalén. En este tipo de obras podemos ver como utiliza algo que en principio parece meramente anecdótico como el hecho de caminar y acaba siendo utilizado como alegoría de un hecho político, en este caso, y en otras ocasiones social. También son temas recurrentes en su obra las fronteras, lo local frente a lo global y las zonas en conflicto.

En cuanto a una de sus máximas con la que empezábamos el texto: “A veces hacer algo no conduce a nada”, resume otra de las características o temas que trata este artista en sus obras, y es que en muchos de sus trabajos podemos ver o intuir una acción que conlleva un gran esfuerzo y con la que se acaban consiguiendo muy pocos resultados. Por ejemplo, en la obra “Cuando la fe mueve montañas”, una de las obras más conocidas de Alÿs, consiguió reunir a 500 voluntarios que se congregaron en una duna en Lima (Perú) y a base de trabajar todo el día consiguieron mover unos centímetros la duna, esta acción tiene que ser vista en un contexto político y social, que se estaba dando en esos momentos en Perú, bajo la dictadura de Fujimori, y con esta acción podemos hablar de una voluntad de lucha “lo que pretendo es que la gente sienta la posibilidad, aunque sea por unos minutos, de que es posible un cambio”.

Alÿs es, y será siempre, un paseante incansable. Recorre las ciudades aportando su propia visión, concediendo un papel fundamental al transeúnte, a todo aquel  que se mueve, a veces sin rumbo, o con una dirección fija, buscando su lugar.

Más información:
Web del artista
Youtube del artista
Entrevista en elcultural.es
Vídeo: “Francis Alÿs. Acerca de las Obras: Política del Ensayo”

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