Norbert Schwontkowski

Nació en Bremen, Alemania en el año 1949, y actualmente trabaja en Bremen y en Berlín.

Schwontkowski pertenecía a una familia de clase trabajadora y cuando era un niño, sus padres lo mandaron a un monasterio para que se convirtiese en sacerdote, pero pronto abandonó porque se dio cuenta que aquel no era el camino que quería seguir.

En sus inicios pasó por diferentes áreas artísticas, realizaba cortos de animación experimental, fotografías y escribía, pero al cumplir los treinta años, él mismo comenta en una entrevista, que se dio cuenta que estaba haciendo demasiadas cosas y que entre los treinta y cinco y los cuarenta fue cuando con sus obras llegó a sentir que era pintor por primera vez.

Actualmente Schwontkowski se centra únicamente en las artes plásticas, utiliza el óleo, el mismo crea sus propios colores mezclando pigmentos con agua, té, aceite de linaza etc.; esto produce en sus obras unas texturas únicas, que a veces son arenosas llegando a darle al cuadro un aspecto quebradizo, además mezcla los pigmentos directamente en el lienzo, no los mezcla primero en la paleta, sino que los mezcla directamente como si pintase con pastel.

A pesar de que sus obras puedan parecer de una gran inmediatez y esto nos lleve a pensar que pinta directamente sin hacer estudios preparatorios, el mismo artista cuenta en sus entrevistas que sus cuadros siempre parten de una idea previa, no son sacados de fotografías o inspirados en paisajes, sino que son imágenes irreales que previamente él sueña o imagina y por eso siempre lleva con él un cuaderno o libreta de notas para hacer bocetos, ya que nunca sabe cuándo va a tener una idea. Schwontkowski dice “intento pintar tan rápido como puedo, antes de que cualquier forma de control se asiente. Creo en una manera muy rápida de pintar, sobre todo porque tengo una gran desconfianza a cuando tengo el control”.

En cuanto a sus influencias el artista se identifica con pintores como Forrest Bess porque crea como él pinturas que parecen oníricas, imágenes inesperadas, no reales, otra de sus influencias es Beuys al que conoció cuando tenía aproximadamente veinte años, y del que admira su precisión y poética y aunque estéticamente no tengan nada en común, admira la fusión que realiza entre arte y política.

Su obra no se caracteriza por una muestra de destreza técnica, sino que se centra más en el tema, en lo que quiere comunicar, uno de sus temas más recurrentes es la búsqueda del propio camino, la inocencia de la niñez que se pierde cuando te haces adulto. Sus obras nos transmiten sobre todo un estado de ánimo, hay cuadros en los que podemos ver una mujer solitaria caminado, o un hombre frente a un precipicio, sus personajes podemos decir que se sitúan en no-lugares, ya que hay paisajes no representan un lugar real, físico, sino que utiliza el fondo como un medio para representar la soledad o el aislamiento del individuo.

Sus paisajes son enigmáticos y oscuros, son inquietantes, es como un momento de calma antes de la tormenta, quizás en este aspecto se pueda comparar su obra con la del pintor Edward Hopper, no en lo formal, pero ambos crean cuadros con una historia detrás, son muy cinematográficos, hacen que el espectador al observar su obra se plantee que es lo que le ocurre al protagonista.

Schwontkowski utiliza también la ironía, la lucha del individuo por intentar salir adelante en un mundo que le resulta cruel.

Podemos hablar de un estilo que oscila a medio camino entre la abstracción y la figuración, ya que sus paisajes y personajes a veces resultan muy esquemáticos, pero a pesar de su esquematismo y simplicidad consiguen transmitirnos fuertes sensaciones. Por ejemplo, capta como ningún otro los efectos atmosféricos, en ocasiones como símbolo del cambio emocional de sus protagonistas.

En cuanto a la técnica podemos apreciar en sus obras dos tipos de fondo o espacio, a veces realiza un fondo que tiene cierta profundidad y en otros momentos uno muy plano y frontal, esto depende de la imagen o la historia que el artista pretenda contar, y todo esto influye también en el tamaño de sus lienzos, de ahí que sus obras tengan tamaños tan diversos.

Schwontkowski es hoy en día un artista fundamental para grandes coleccionistas extranjeros, pero en España es prácticamente un desconocido. Tenemos que intentar que por fin se le dé a este pintor el lugar que se merece dentro del mundo del arte contemporáneo y sobre todo del español.

Más información:
Web del artista
Dominik Mersch Gallery
Mitchell-Innes & Nash
Kerlin Gallery
Produzentengalerie Hamburg
Entrevista en brooklynrail.org
Reseña en artinamericamagazine.com

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