Beatriz Milhazes

Es una de las artistas brasileñas mejor cotizadas en el panorama artístico actual, de hecho su obra Elefante Azul consiguió alcanzar en una subasta en Christie’s  1.463.047  dólares. Pero no sólo en el aspecto económico sino también en el aspecto artístico es una de las artistas mejor valoradas. En los últimos años ha expuesto en numerosas galerías y museos como la Fundación Cartier de París, el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, exposición que se realizó en el año 2000, Museo de arte Contemporáneo del Siglo XXI en Japón y también participó en la XXVI Bienal de San Paulo y representó a Brasil en la Bienal de Venecia.

Esta pintora brasileña nacida en 1960, que vive y trabaja en Río de Janeiro, comenzó en el mundo artístico en los años 1980, formando parte de la generación del 80 de artistas plásticos brasileños, que después del auge del arte conceptual de los 70 consiguió darle de nuevo visibilidad a la pintura. Su trabajo recuerda al movimiento psicodélico de los 70 y consta siempre de obras de gran formato, en el que mezcla elementos ornamentales, flores que recuerdan jardines exóticos, formas circulares que se superponen hasta que casi consigue hipnotizarnos. Además sus influencias varían de modo que podemos percibir en sus cuadros elementos del barroco  brasileño y portugués, en muchas de sus obras podemos incluso distinguir volutas, pero además ella misma afirma, que su estilo bebe de la cultura popular de su país como la música, el carnaval, además se reconoce una gran apasionada de Tarsila do Amaral y de Henri Matisse.

En un primer momento sus obras estaban plagadas de formas circulares superpuestas, en los años posteriores comienza a incorporar a sus tablas o lienzos líneas y cuadros. Y ya en estos últimos años  experimenta con el collage, y comienza  a añadir a sus cuadros envoltorios de chocolatinas o golosinas que hacen que esos colores sean tan brillantes, por ejemplo en su obra Moon, crea un collage con envoltorios de barras de chocolatinas y también utiliza bolsas de la compra. En estos últimos años está incorporando a sus obras una dimensión de arte público, es decir realiza intervenciones en las paredes del metro de Londres, o por ejemplo en la Fundación Cartier realizó una instalación en las vidrieras del edificio, con el motivo de una exposición dedicada a su producción artística de los últimos diez años.

Para realizar sus obras utiliza una técnica muy precisa y complicada en la que diseña sus motivos florales u orgánicos con pintura acrílica y las superpone con plástico a la tabla, al despegar el plástico, en ocasiones quedan imperfecciones pero estos errores son parte de su obra. Esta forma de trabajo es considerada por muchos críticos de manera negativa, como una forma de trabajo artesanal típicamente femenino vinculándolo a otras “labores” como coser, bordar etc.
La ornamentalidad de sus figuras, sus diseños a medio camino entre la abstracción y la figuración, y sus obras creadas en esa especie de collage-retablo  a modo de mandalas provocan en nosotros una sensación  casi terapéutica cada vez que nos situamos frente a una obra de esta artista.

Más información:
Wikipedia
James Cohan Gallery
Artnet
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