Chema Alvargonzález

La primera vez que vi una obra de Chema Alvargonzález fue una de sus maletas, me pareció una obra de arte excepcional, pero no llegué a saber quién era el artista, hasta 2009, después de la muerte de Alvargonzález que empezaron a publicarse diferentes artículos sobre su trayectoria, y ahí fue donde descubrí que aquella maleta le  pertenecía a él, nacido en Jerez, y que vivió sus últimos 20 años en Berlín.

Chema Alvargonzález fue fotógrafo, escultor, creador de videoinstalaciones, podría decirse que tiene una gran influencia del arte conceptual.

El viaje, la memoria son temas fundamentales en la obra de este artista. Tiene intervenciones en espacios públicos muy interesantes como ocurre en la obra Tacheles realizada en Berlín en 1990. En esta intervención utiliza un edificio que había sido un antiguo almacén en Berlín del Este, dicho edificio estaba semiderruido y fue intervenido por un grupo de artistas, que en forma de protesta y como modo de llamar la atención realizaron una serie de obras  para evitar su derrumbe.

Chema Alvargonzález seleccionó la zona central y creó una instalación con bombillas de color rojo que recordaban que los agujeros del edificio se debían a un bombardeo. Por lo tanto su arte invita a la reflexión, a la memoria pero desde un punto de vista crítico, no solo poético o estético.

En otra de sus intervenciones públicas como la que realizó en 1992, titulada Abwesenheit seleccionó un edificio y creó en su fachada juegos de luz y sonido, este juego es característico de este artista en este tipo de obras.

En la parte del edificio inexistente, ya que hay un hueco debido a la guerra colocó un neón azul con la palabra Abwesenheit (ausencia), y para el sonido utilizó una pieza de Arvo Part llamada Sarah was ninety years old.

La ausencia, la memoria, lo fácil que olvidamos son temas fundamentales en este tipo de intervenciones artísticas, en este edificio además podíamos ver que las ventanas estaban tapiadas, a modo de crítica o reflexión sobre el hecho de cerrar los ojos ante algo doloroso, obviando nuestros recuerdos.

Para mí sus obras más conmovedoras son sus maletas, en las que mediante un dispositivo de luz se proyecta en ellas diferentes imágenes, como una cama solitaria, un paisaje, temas que tienen que ver con, el tránsito, el viaje, el tiempo…

Una de sus obras más conocidas de estas series e maletas es Four pieces del año 1991 y de ella el propio artista dice “Todo está en nosotros guardado en nuestra pequeña maleta: en nuestro mundo. Las líneas que lo definen, los mapas que lo representan son nuestra historia”.

El tema del viaje pero no como mera forma de trasladarse de un lado a otro sino como metáfora de algo más profundo, es decir un viaje no solo físico sino imaginario, es lo que consigue que las obras de Chema Alvargonzález consigan trasladarnos a lugares nostálgicos, mágicos o llenos de esperanza.

Links:
Web del artista
Artículos: 1, 2, 3.
Recopilación de noticias
Crítica en Camila y el arte (son suyas algunas de las fotos incluidas en este post)

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